Prisión preventiva para los acusados Zamora y Ovejero

Se trata del matrimonio que se encuentra acusado de haber tenido algún grado de participación en el asesinato de Silvia García, el pasado 19 de noviembre. La pareja era propietaria del comercio donde trabajaba la víctima y donde fue hallada degollada dentro de una cámara frigorífica. El hecho quedó caratulado como “Homicidio Simple”.

El pasado martes 29 de diciembre la Dra. Laura Vázquez, a cargo del Juzgado de Garantías Nº 1 del Departamento Judicial de San Nicolás, dictó la Prisión Preventiva para Ramón Ovejero (42), y para su esposa, Mariel Zamora (40), por el asesinato de Silvia García, y de esta manera dio una respuesta positiva al pedido elevado por el Dr. Rubén Darío Giannorio, Fiscal de la Causa. Más allá de haberse encontrado el cuerpo de la víctima en el interior de la cámara frigorífica del comercio y las concluyentes pruebas que existirían contra ambos, las próximas medidas judiciales estarían destinadas a poder confirmar quién fue el autor material del crimen y cuál fue el grado de participación del otro integrante de la pareja. En una primera instancia no se podía ubicar a Zamora en el comercio, no aparecía en las cámaras de seguridad ubicadas en cercanías del local y ella habría sostenido que en ningún momento del día había concurrida, pero el testimonio de un ocasional testigo habría dado por tierra con su coartada. Hasta el momento del armado del siguiente informe periodístico ambas personas se encontraban detenidas en comisarías de la región, la mujer en Villa Ramallo y el hombre en San Nicolás, pero no se descarta que por estas horas puedan ser trasladados a una Unidad Penal, según informó una alta fuente judicial.

Por estas horas también se conoció que Mariel Zamora, Abogada de profesión, solicitó la prisión domiciliaria teniendo en cuenta que la pareja tiene dos criaturas de muy corta edad y que a partir de la detención de sus padres, se encuentran al cuidado de sus abuelos. Ahora la justicia tendrá que dictaminar si le concede ese beneficio.

Los hechos

Silvia García, tenía 40 años de edad, era madre de dos niñas de 13 y 3, y se encontraba separada de su esposo. En la noche del jueves el ex esposo tenía a ambas niñas y luego de las 22 las debía llevar a la casa de la mujer. Así lo hizo, pero ella no estaba. La llamó a su celular y le envió mensajes de Whatsapp, pero no tuvo respuesta. Se comunicó con el dueño del comercio donde trabajaba la mujer, la verdulería Mar – Yes ubicada en la esquina de la Avda. Mitre y calle Sarmiento de Ramallo, y el sujeto le respondió que a las 21 hs. cerraron el negocio, y que Silvia se había ido a su casa. A partir de ese momento dio comienzo una intensa búsqueda de la mujer.

A media mañana del viernes en las cámaras de seguridad del Sistema de Monitoreo Urbano se identificó a una mujer con características físicas parecidas a las de Silvia García, ascendiendo a un automóvil Fiat Duna de color rojo. A sus familiares les pareció reconocerla y se comenzó a buscar el vehículo. Sobre la tarde fue hallado, pero todo había sido una confusión. Era el auto que buscaban, pero Silvia no era la mujer que se veía en la filmación.

En horas de la tarde, y por esos momentos con la investigación en foja cero, se lo llamó nuevamente al dueño del comercio para tomarle declaración testimonial, porque él había sido la última persona en ver a Silvia. El hombre estaba acompañado de su mujer y ambos se mostraron nerviosos al responder las preguntas que se les hacían. En un determinado momento pidieron cortar la declaración porque tenían que ir hasta el comercio a buscar unos elementos para una fiesta escolar de sus hijos y esto llamó la atención de los investigadores. Les dieron el permiso, pero los siguieron de la DDI y fue en esas circunstancias en que lograron ingresar al local.

Comenzaron a recorrerlo y así hallaron el cuerpo de la víctima en el interior de la cámara. Días después se realizaron nuevas pericias en el lugar y se halló el teléfono celular de la víctima, una cartera, y se recogieron otras pruebas de importancia para la causa, tal como se lo informó en ese entonces.

El móvil

Aún se desconoce si fue un crimen planificado o si por cuestiones del momento uno de los dos involucrados reaccionó violentamente y la degolló. Las dudas planteadas a las pocas horas de cometido el crimen son las mismas que en la actualidad: quién fue la mano ejecutora del crimen y los motivos. El posible “Crimen pasional” es la hipótesis que la investigación daría como la más firme, pero a pesar de los días transcurridos aún no se habría conseguido ninguna declaración que pudiera confirmar que haya existido alguna relación afectiva entre la víctima y el verdulero. ¿La mató la mujer por celos? o ¿La mataron entre ambos para tratar de esconder alguna cuestión y terminar con la historia?, son dos de las posibilidades que la justicia estaría manejando.

En algún momento se habló sobre la posibilidad de estar ante un caso de “Femicidio”, pero la misma se podría haber diluido en el camino, según dio cuenta alguien muy cercano a la causa, pero sin explayarse demasiado en la cuestión.

FUENTE