Millonarias pérdidas en Paradores Costeros

Los fuertes vientos llegaron para destruir las inversiones privadas en el sector turístico costero, como remate de una temporada perdida. Esto puede significar poco para muchos, pero para quienes el verano es su fuente de ingresos o vienen aportando al sector meses y meses de trabajo, esfuerzo e inversiones en mejoras, en construcción o compras de equipos, herramientas, mobiliario para arena o muebles internos para los servicios de gastronomía, etc., esperando la época de verano, el viernes pasado significo un enorme retroceso.

La temporada ya estaba perdida, y la inacción del área de turismo que poco y nada alentó el desarrollo costero en los últimos años, ahora, se le suman las pérdidas económicas producto de la naturaleza. “Lo del viernes fue la destrucción literal de puestos de trabajo, sueños y proyectos de muchas personas que vivimos del turismo en la costa. Tenemos todo puesto aquí, y no solo hablo de dinero invertido, sino esperanzas y proyectos. Cuando hay situaciones como estas, muchas preguntas nos invaden la mente, pero por sobre todas las cosas uno piensa ¿sigo adelante?, ¿y ahora cómo hago?, ¿cómo vuelvo de este desastre?, ¿cómo me recupero?; ¿y encima dicen que se pondrá peor?, ¿que nos espera?”

Además de la creciente que afecto toda la zona costera Ramallense, hay que sumar el saldo que dejó a su paso la tormenta, que aquí relevamos e informamos.

Desapareció SANTINO y LA CARMELA

Las intensas lluvias y fuertes vientos que golpearon “de frente” a toda la linea costera, la zona turística de Ramallo, sin duda alguna se llevó la peor parte . En el video que presentamos muestra el momento en que la violencia del río derribaba uno de los paradores, y las fotos, muestran lo demás. El fuerte fenómeno climático derribó el parador “La Carmela” destruyéndolo por completo, dejándolo en ruinas y bajo el agua. Las herramientas de trabajo y los equipos como heladeras y freezer, quedaron flotando en el agua entre las ruinas y los camalotes, inutilizados por completo. El otro parador que desapareció ante el embate del río fue el quincho de Santino. estos paradores tiene que comenzar de cero en la próxima temporada.

La destrucción de la costa:

Porto Fino. A su vez, la destrucción del parador Porto fino también fue gravísima, en vista al costo de volver aponerlo en condiciones. Aunque puede reconstruirse, el viento y el agua arrancaron las ventanas, la terraza completa, y hasta una pared que da de frente al río. Por supuesto, termino con mesas, sillas y equipos de trabajo destruidos.

Cocodrilo. Los relatos del dueño de Cocodrilo, el único parador que permaneció en pie ya que sus condiciones hasta el momento se lo habían permitido, fueron totalmente desoladores. Fabián Palomeque relató a Ramallo Informa como las aguas, que hasta el momento parecían no superar la terraza de su parador, arrasaron con todo. El clima no se conformó con dejarlos sin playa sino que el fuerte viento derribo uno de los enormes vidrios que el salón posee de cara al río, produciendo destrozos casi totales en su interior. Recordemos que es la edificación más sólida de la playa, y es el único salón totalmente vidriado de la costa, al que además, se puede acceder todo el año. Cocodrilo también sufrió las roturas de las barandas de la terraza, sumado que el agua que entraba y salía arrasó con todo en cuanto encontró a su paso. Lo más desolador de su relato fue escuchar como las olas, provocadas por los fuertes vientos, habían destrozado los paradores vecinos como La Carmela, que se partió en dos. En Cocodrilo, además de la destrucción del piso de madera lustrada, producto del agua y camalotes que ingresaron a la terraza y al salón, dado que el rio subió un metro durante la tormenta, también perdió una decena de embarcaciones deportivas recientemente adquiridas para practica de remo, que el agua se llevó con el paso de la tormenta.

El parador El Descanso y el resto de la costa. Este parador, EL DESCANSO, de madera yace sumergido con pérdidas prácticamente totales de las instalaciones y mobiliario que se encontraba en su interior, todo bajo un metro y medio de agua y camalotes. Si el río sube, probablemente se lleve hasta los cimientos de este parador. Playa Blanca y Barlovento también sufrieron daños.

El balneario municipalfue azotado por el viento y tiro más de diez árboles, y no tardara en quedar sumergida si las advertencias del gobierno con respecto al fenómeno de El Niño se hacen realidad. En las cabañas Ybirala destrucción del aumento del rio, se llevó hasta las parrillas de cemento dejando el lugar como zona de guerra, cubierto por camalotes, una vez que la fuerza del viento ceso y el agua drenó. en la foto se ve la pileta frente a las cabañas con camalotes en todo el predio, salvo la propia pileta que fue protegida por su baranda ante el ingreso de camalotes y basura, pero todo quedó bajo el agua durante la tormenta.

El Club náuticoya tenía su calle inferior bajo agua y la caleta de amarre de embarcaciones inundada, y sufrió el golpe de los cascos amarrados producto del viento y las olas, sin daños de gran magnitud.

El desastre en números:

Según lo que pudimos relevar, las pérdidas fueron cuantiosas, y gracias a la ayuda de uno de los entendidos, recorrimos la zona y le pedimos una estimación de las perdidas visibles, pero en números, en pesos, para tener una idea más real del desastre. Si bien esta es una especulación, no es una cotización exacta ni oficial, ni fueron pedidas a los responsables de cada lugar en particular, nosotros las pudimos valuar, estimando que se necesitará volver a invertir más de 1.5 millones de pesos, solo en estos ámbitos privados, para volver a la situación anterior a la tormenta del viernes pasado.

Estimación propia solicitada a un empresario privado dedicado a la construcción, solo en base a lo que se ve: Portofino $300.000.
Playa Blanca $150.000.
Santino $180.000.
Cocodrilo $220.000.
La Carmela $ 200.000.
El Descanso $ 200.000.
Cabañas en Predio Policial (Av. Mitre y la Costa del Paraná) aproximadamente $200.000.
Cabañas Carpe Diem, ultimo complejo del paseo Viva el Rio, $200.000.

FUENTE 

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